martes, 22 de septiembre de 2015

LAS MÉDULAS. LEÓN

Vistas desde el Mirador de Orellán
Este verano hicimos una escapada para recorrer la zona de Las Médulas, ya que siempre que habíamos ido llovía, y así no se disfruta de este paraje al aire libre, altamente recomendable para visitar en familia. En la página web de la Fundación Las Médulas podéis encontrar diferentes alternativas para rutas de senderismo, con distintas longitudes y dificultades. Algunas también pueden hacerse con bicicleta.
Iniciamos nuestra excursión partiendo de la Casa del Parque Natural, situada a pocos metros del Lago de Carucedo, un entorno natural en el que podemos disfrutar de un picnic (ojo, hay mesas de piedra, pero enseguida se llenan de gente), de un descanso en el césped o bien optar por alquilar una canoa y recorrer el lago. En temporada alta funciona una cafetería con bebidas y helados.
La visita a la Casa del Parque, que cuesta 2 € por adulto y 1€ por cada niño mayor de 8 años, nos da una idea de cómo era la zona en la época romana y el impacto de la mina en la orografía del terreno y en la vida posterior. También nos explica los productos de aquí (castañas, miel...) y los oficios tradicionales vinculados a esta tierra. Resulta entretenido y bastante interesante.



Tras la visita a este pequeño centro de interpretación y al lago, fuimos con la autocaravana al Mirador de Orellán y a la Cueva de Orellán. El camino es bastante estrecho y hay un momento en el que se pasa por un pueblo muy pequeño donde tenemos que ir con precaución para no tener un susto con uno de los balcones. La verdad es que en alguna ocasión tuvimos la sensación de que no llegaríamos enteros... Se llega, pero poniendo los cinco sentidos.
Una vez llegados, la zona de aparcamiento está muy inclinada y tiene bastantes baches, así que ni pensar en quedarse allí más que lo imprescindible.
Desde donde podemos dejar los vehículos hay un camino asfaltado con mucha pendiente (recomiendo calzado cómodo), que nos llevará al Mirador que nos ofrecerá la clásica foto de Las Médulas, un paisaje verde y naranja espectacular.
La visita a la Cueva de Orellán es de pago. La verdad es que nos pareció bastante cara la entrada, sobre todo teniendo en cuenta que la entrada es libre, uno va haciendo el recorrido solo, sin guía que le de una pequeña explicación... Cuesta 3 € por persona. Es un recorrido por galerías de diferentes alturas y anchos, que desemboca en una gruta desde la que se puede ver el mirador. Un paseo de todo punto original!

En la foto se aprecia la gruta en la que termina la visita a la Cueva de Orellán
Una vez visitada esta zona, nos dirigimos al pueblo de Las Médulas, pequeñísimo, y desde donde partía la ruta de senderismo que queríamos hacer. Cenamos en uno de los restaurantes que hay aquí y nos instalamos a la entrada del pueblo, donde hay varias plazas específicas para autocaravanas. Tuvimos muchísima suerte, porque el aparcamiento es muy pequeño. Había varias autocaravanas aparcadas durante el día en el arcén, aunque para pasar la noche no hubo problemas de espacio. Pasamos la noche con unas vistas privilegiadas.

Instalados en el pueblo de Las Médulas


Al día siguiente hicimos la Senda de las Valiñas, que parte del pueblo y se recorre con mucha facilidad, no hay ningún problema en hacerla con niños. Son unos 4 km y hacia el final del recorrido, circular, hay una fuente. Los puntos más espectaculares son La Cuevona y La Encantada, sobre todo esta última, y durante todo el recorrido vimos impresionantes castaños milenarios. Resulta un paseo precioso, más que recomendable, eso sí, llevad calzado cómodo y mentalizaos... Terminaréis la ruta con toda la ropa naranja!

Explorando La Encantada



2 comentarios:

  1. Qué maravilla de sitio, tengo ganas de visitarlo tranquilamente porque casi siempre ha sido de paso y no he podido disfrutarlo como se merece.

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  2. Por si fuera interesante o de utilidad para vosotros, para vuestros compañeros de rutas o para los lectores de vuestra web, tengo publicado el blog http://plantararboles.blogspot.com
    Un manual sencillo para que los amantes de la naturaleza podamos reforestar, casi sobre la marcha, sembrando las semillas que producen los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región.
    Salud, José Luis Sáez Sáez.

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